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¿Eres una de esas personas que se sabotean a si mismas?

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Apoyo y asistencia psicologicaAlgunas personas se convierten, poco a poco y a menudo sin saberlo, en sus peores enemigos.

¿Quieres aprender a cambiar eso? ¿Quieres sentirte mejor?

Te voy a dar unos pasos sencillos para comenzar:

  1. Tú no eres el saboteador. ¿Qué quiero decir? Quiero que separes a la persona que da esos discursos de tí. Para ello puedes hacer un muñeco de plastilina, un dibujo o incluso una fotografía que represente al que llamaremos como “enano cabrón”
  2. Aprende a detectar los mensajes del enano cabrón: ¿qué dice? trata de escribirlo en un cuaderno como si de instrucciones se tratasen. “No lo conseguirás”. “Has fracasado” “No vales una mierda” “Te mereces que te pase esto”… son algunos ejemplos. El enano cabrón habla y habla y es importante desglosar cada mensaje.
  3. Conecta con tu ira: Sí, has oído bien. Enfádate. Enfadarse no es malo. La ira es una emoción defensiva y eso es lo que necesitas hacer en este momento. Defiéndete del enano cabrón. Puedes hacerlo en voz alta y también puedes escribirlo. Si haces ambas tendrá mucho más efecto. ¿Te imaginas que un enemigo, alguien que te cae mal te increpase de esa forma por la calle? ¿Qué le dirías? Pues eso. Métele caña al enano. Defiéndete. Rebate todo lo negativo que te diga
  4. Al final del día trata de enorgullecerte de algo que has hecho para revertir el efecto del enano cabrón. Trata de llamar al enano mágico.
  5. Convierto esto en tu reto. Hazlo durante al menos 15 días seguidos y cuéntame qué cambios notas.

¿Te atreves? ¿Ves que es más sencillo de lo que parece?

Y Recuerda, si no puedes conseguirlo sol@ llámanos.

Ángeles Romano Díazlogo-MENTHA

¿CÓMO ME RELACIONO MEJOR CON LOS DEMÁS?

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errores

¿Qué hago para relacionarme mejor con el mundo?

¿Qué puedo hacer para que mis relaciones sean más satisfactorias?

¿Te has preguntado qué hace la gente altamente eficaz para obtener mejores resultados en su vida?

Hoy nos metemos con otro pequeño cambio de paradigma, de visión o enfoque de la realidad que puede ayudarnos a salir de los remolinos en los que nos metemos.

A menudo tratamos de aplicar la lógica del sentido común para resolver nuestros problemas. Así, si salgo a la calle y tengo frío con la ropa que llevo puesta, hábilmente uso la lógica del “más de lo mismo” y me pongo más ropa, consiguiendo así solucionar el problema que me ocupaba.

Lamentablemente cuando tratamos de aplicar esta lógica a las relaciones es habitual que falle. ¿Cuántas veces hemos oído por ejemplo a una madre echando la perorata a su hijo: “mira que te he dicho veces, por activa y por pasiva, que recojas tu habitación y nada, no hay manera”. Parece claro que esta madre sigue convencida de que haciendo más de lo que ha venido haciendo hasta ahora logrará en algún momento solucionar el tema con su hijo.

Como terapeuta le lanzaría a es madre la siguiente pregunta: “¿cuánto más necesitas hacer lo mismo para darte cuenta de que hacer eso mismo no funciona?”

De hecho, os propongo un reto. Haceos esa pregunta. Este problema que me ocupa ¿cómo he intentado solucionarlo hasta ahora? ¿Qué resultados me ha dado? ¿qué plazo me doy para darme cuenta de que esta solución no lo es en realidad?

Es así como lo que en principio era una dificultad puede convertirse en un problema, en un callejón sin salida al que hemos llegado por enfocar mal la dificultad originaria. Es así como la solución que trato de poner en marcha frente a una dificultad acaba, con el tiempo, siendo el  problema mismo.

Lo ilustraré con un caso típico: Pepa se aleja de Pepe porque Pepe está muy celoso y la agobia. Ante esto Pepe, asustado, hace más de lo mismo, se pone más celoso y agobia más a Pepa, ante lo cual Pepa se aparta más aún, se vuelve más distante y genera de nuevo la misma respuesta en Pepe. De manera que para arreglar esta situación ya no tendría sentido buscar en las causas, sino en ver qué hago yo y qué hace el otro que mantiene el problema.

Sincérate contigo mism@ y empieza a hacer algo diferente si estás en una situación similar.

Si necesitas más ayuda siempre puedes contar con ayuda en tu centro de psicología y sexología en Cantabria, en Cabezón de la Sal, Mentha.

Que tengáis una semana feliz llena de éxitos!!

Ángeles Romano Díaz

Terapia familiar